Nov 07 2009
Hikikomori
Se conoce como hikikomori (que quiere decir reclusión, aislamiento) a un fenómeno que se ha venido desarollando en los últimos años en Japón. Consiste en adolescentes y jóvenes japoneses que se sienten abrumados por la exigente sociedad e incapaces de cumplir lo que se espera de ellos. Son personas que se aÃslan socialmente. Lo sufren cerca de 1.200.000 personas, la mayorÃa varones (el 77%) y primogénitos.A veces se combina con depresión y ansiedad, pero no tiene porqué ser asÃ.

Lo habitual es que estos jóvenes vivan encerrados en sus casas o en una parte de ella, especialmente tras pasar por algún tipo de fracaso en su vida (un examen suspendido, problemas con amigos o con la pareja, etc.). Muchas veces su reclusión dura meses, e incluso años (en el 41% de los casos dura más de un año), en los que rehúsan cualquier contacto social (por lo cual no consiste en lo mismo que la agorafobia, el miedo a los espacios abiertos). Algunos, sin embargo, se atreven a salir de noche solos, o a hablar un poco con sus familias. Tener un hijo que sufra este trastorno afectivo supone una verguenza para la mayorÃa de las familias, que no saben como reaccionar y tardan mucho en pedir ayuda psicológica, aunque existen ya clÃnicas especializadas.
Este fenómeno aún no se ha declarado sÃndrome y dice mucho (y no demasiado a favor) de la cultura japonesa que sólo ocurra en el paÃs nipón y que lo sufran aproximadamente 1 de cada 10 personas. Internet es la gran vÃa de escape para estas personas, su mayor entretenimiento y en ocasiones su única fuente de relación social. Sin embargo todos los datos son aproximados dado que se trata de u ntema prácticamente tabú en las familias, que muchas veces no quieren hablar de ello.
¡Ja ne!
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El problema de los hikikomori se ha hecho tan grande precisamente por la forma de ser de los japoneses.
El honor, la integridad, la buena apariencia familiar y sus estrictas normas morales/sociales consiguen hacer de la sociedad japonesa una de las más oprimidas hoy dÃa.
Mucha gente que ve a los japoneses como un ejemplo a seguir en producción y educación, desconoce los niveles de estres a los que todo japones es sometido desde su nacimiento.
Para empezar el sistema educativo es un autentico infierno, que va “desechando” a aquellos que menos valen a las escuelas de menor importancia, y reservandoles aquellos trabajos que no proporcionan una posición social deseable. El estres al que son sometidos los niños desde la guarderia (hay pruebas intelectuales en las guarderias para que solo entren los niños más “selectos”) hasta la universidad, para luego seguir estresandose en el mundo laboral. Los chavales acuden una infinidad de horas a la escuela, y muchos de ellos acuden a academias tras estas para poder aprobar los dificiles examenes. Algunos colegios/institutos han llegado al limite de hacer dormir a los chavales en la escuela hasta que aprueben un examen de preparatoria o de alguna asigntura en particular.
El expediente académico se convierte de esta forma en algo por lo que presumir en la familia, o por lo que aborrecer al hijo/a por no demostrar su valia. Muchos alumnos no pueden soportar estos niveles de estres y acaban recluidos en mundos virtuales que les ofrecen mayores satisfacciones por un esfuerzo mucho menor.
Como la familia tiene esta situacion como algo deshonroso y de lo que deben avergonzarse, “permiten” que su hijo/a continue en esa situación, y pocos intentan poner remedio en las fases más tempranas del problema, que es cuando resulta más sencillo solucionar las cosas. Cuando piden ayuda a un profesional el chaval ya está sumido en un modo de vida que le resulta comodo y placentero, y conseguir que vuelva a ese mundo lleno de ingratitudes resulta muy, muy dificil.
Lo peor de todo es que pese a la elevada cifra de casos existentes en japón, continua siendo un problema que se intenta ocultar, en vez solucionar.