Hace mucho tiempo encontré una curiosa coincidencia entre la mascota de una marca japonesa y de otra española. sin embargo, pasó el tiempo sin que supiera cómo volver a encontrar esos datos, y hoy de casualidad me topé con este parecido razonable en otros blogs.
Si resides en España habrás visto muchas veces dibujada en el envoltorio de pipas y frutos secos a una niña rubia, mascota de la marca Churruca. Se llama Miss Palomita y tiene una hermana gemela en Japón:
Peko-Chan es la mascota de la compañía fabricante de confitería Fujiya desde 1950. Ha protagonizado mangas publicitarios y custodia la entrada de cada tienda de Fujiya:
La marca japonesa de salsa de soja Kikkoman es posiblemente una de las más conocidas en Occidente. Acabo de encontrar un vídeo musical que parodia cómo ha conseguido Kikkoman esta popularidad:
El yakisoba es un plato japonés (aunque originario de China) que consiste en tallarines fritos (no obstante, yaki significa freír, y soba fideos). Se adereza con verduras, algún tipo de carne y/o especias. Aunque se trata de un plato (tanto principal como de aompañamiento) en los festivales (matsuri) se puede conseguir yakisoba pan, que es una especie de pan de perrito caliente (aunque no es el mismo tipo de pan, sí que se le parece en la forma) relleno de yakisoba.
Igual que ocurre con el ramen, existen marcas (la más famosa es UFO) que venden yakisoba instantáneo. En los paquetes se incluyen los ingredientes separados en sobres y deshidratados, para poderlos cocinar rápidamente con agua caliente. Yo hoy probé el yakisoba instantáneo que vende Maggi en España (el “Classic”, que también comercializan yakisoba “Curry” y “Chili”). Se prepara hirviendo agua en una sartén con los ingredientes (salsa de soja y aceite en una bolsita, verduras deshidratadas en otra, y finalmente los fideos) hasta que los tallarines absorben el agua. Es bastante fácil de preparar y huele igual de bien que sabe, aunque claro está, no será lo mismo que el yakisoba casero ni que el yakisoba instantáneo de marcas japonesas. Sabe algo más dulce de lo que esperaba pero está muy rico.
¡Y así me quedó! No está mal para ser la primera vez que lo preparaba ^__^:
Para soportar el calor veraniego de Madrid estoy tomando mucho helado y mucha agua fría, pero ya me gustaría tomar un kakigōri, la versión japonesa de nuestros granizados. Si has visto la película Memorias de una geisha y recuerdas la escena en la que Chiyo conoce a un señor muy amable, es posible que sepas a qué me refiero:
El kakigōri consiste en hielo picado (tradicionalmente se picaba a mano, pero hoy en día se utilizan máquinas para tal fin) con sirope por encima, lo que le da sabor y color. Los sabores más habituales son fresa, cereza, melón, té verde, limón… A veces se adornan con frutas o se les añade leche condensada para hacerlos aún más dulces. Es muy habitual ver puestitos de kakigōri en verano en Japón, aunque también lo venden en tiendas de comestibles en general (aunque no será lo mismo, igual que no es lo mismo un helado del supermercado que uno de una heladería italiana) y en cafeterías. Es un postre fresquito y barato.
Me da mucha curiosidad probarlo, y también verlo (¿no es bonito el degradado del color del sirope sobre el hielo? Creo que estoy pasando demasiado calor…). ¿Alguien tiene una picadora de hielo o una thermomix en casa y se anima a prepararlo conmigo? Por cierto, el símbolo en rojo que aparece en este vasito de kakigōri significa “hielo”, y es frecuente en los carteles que anuncian a los vendedores de kakigōri:
El fin de semana pasado hice otro de mis experimentos de cocina con inspiración oriental, concretamente cuatro pulpitos hechos de salchicha, para decorar un plato de macarrones. Y no, no soy tan creativa, si quieres ver donde aprendí a hacerlos, y curiosear sobre como construir animales con salchichas, haz click aquí y aquí. Y si vas a probar con animales más complicados como este elefantito, quizás lo mejor sea unirlos con un palillo por dentro:
Yo corté los extremos de las salchichas (las compré gruesas, para que fuera más fácil. Con salchichas para perritos calientes seguro que quedan mejor) en trozos de unos cinco centímetros. La parte del centro también la cociné, pero la corté en rodajas y la mezclé con la pasta después. El extremo de los trozos de salchicha redondeado es la cabeza del pulpito, así que por el otro lado hacemos cortes en diagonal, en forma de triangulitos en el centro de cada “cara” de la salchicha para hacer los tentáculos. A mis pulpitos les salieron sólo cuatro tentáculos, pero estaban graciosos (no subo fotos porque las saqué con el móvil, y tienen tan mala calidad que es mejor así). Les hice unos agujeros a modo de ojos, y los puse en la sartén.Al freírlos se les separaron las puntas de los tentáculos, dándoles un aire más cómico, y cuando los saqué, aproveché los agujeros de los ojos para poner un poquito de queso dentro, o “tallarles” la carita como a éste de la foto
En Japón venden incluso moldes para hacerlos, aunque con un poco de práctica y un cuchillo se pueden hacer igual. Se utilizan mucho para decorar el bento, especialmente si va a comerlo un niño.
Suoy una estudiante de Periodismo de Canarias (España), y, entre otras cosas, me fascina Japón. Disfruta de este blog dedicado a la cultura nipona desde el punto de vista de una otaku.