Los japoneses van un paso por delante de los occidentales en el arte de que un niño se lo coma todo. Y hoy es el turno de los chavales a los que no les gusta el huevo. ¿Cuál es la solución? Presentárselo con formas que le diviertan, gracias a estos moldes para huevos duros:
Hay que cocinar el huevo como habitualmente. Cuando ya esté hecho, hay que quitarle la cáscara mientras esté caliente, y ponerlo en el molde. Cerrarlo, y esperar diez minutos con el molde en agua fría. Entonces ¡tachán! tendremos un delicioso huevo duro en forma de coche, pez, conejito o, como no, de la omnipresente Hello Kitty:
Por lo que he leído por ahí, parece ser que funciona, que no es difícil ni es un timo. Es cuestión de probarlo. ¿Habrá que comprar un molde para huevos para sorprender a los nuestros?
Como últimamente me está dando por cocinar (especialmente por investigar en la cocina). En las próximas vacaciones, trataré de hacer bento.
El bento es la comida japonesa típica para llevar, por ejemplo, de almuerzo al trabajo o de picnic, es decir, que normalmente está cocinada en casa. Consiste en arroz con pescado o carne y vegetales, dispuestos de una manera tan bonita que uno se los come con la vista. Se transporta en cajas como ésta, especialmente si es comida para varias personas (si es una comida individual es más normal llevarlo en una especie de tupperware):
Lo normal es que éste sea su aspecto. Bonito, pero comida al fin y al cabo:
Pero, hay pequeñas obras de arte, de lo más curiosas…¡Aunque debe dar pena comérselo!
Ahora que se acerca una fecha tan romántica (y comercial, especialmente en Japón) como San Valentín, una empresa japonesa ha decidido sacar a la venta una edición limitada de cerveza ¡de chocolate! Se llama “Imperial Chocolate Stout”. Cuesta 630 yenes, es decir, casi cinco euros, y tiene un 8,9% de alcohol. Habrá que esperar a ver las primeras reacciones, aunque creo que, para bien o para mal, va a ser una experiencia curiosa.
Hay que destacar que, hace un año y también en Japón, nació Bilk, una bebida que mezclaba leche y cerveza con poca malta. Y aquí, en España, como mucho tomamos cerveza al limón…
Todo comenzó cuando la compañía Kewpie decide anunciar su salsa de huevas de un tipo de bacalao (tarako). Ésto fue lo que se les ocurrió (¡Cuidado! la canción es pegadiza):
Éste es sólo uno de los spots de una cadena de comerciales, todos protagonizados por estos bebé tarako, que, por cierto, causaron sensación en Japón y se comercializaron desde peluches hasta material escolar con su imagen.
La niñas que cantan la canción del spot incluso se conviritieron en el grupo musical Kigurumi, y han grabado más de un disco, siempre vestidas de huevas de bacalao.
Espero que por mi culpa no te pases el día cantando tarako, tarako, tappuri tarako…
Hoy he vuelto a comer con palillos después de varias semanas sin tocarlos. La verdad es que me costó mucho aprender a utilizarlos, lo conseguí practicando, recogiendo pequeños objetos (como gomas de borrar) por mi casa con unos palillos de madera xDD
Llamamos erróneamente a los palillos “palillos chinos”, aunque se utilizan en Japón (donde la palabra correcta es hashi), China, Vietnam y Corea, es decir, que el 30% de la población mundial come y cocina con ellos diariamente. Existen desde hace aproximadamente 5000 años, mientras que el tenedor se empezó a utilizar en Europa a partir del siglo XVII. El pensador chino Confucio asemejaba el uso del cuchillo en la mesa a un matadero, y en las mesas orientales podemos fijarnos en que la comida está partida en trozos adecuados para llevarlos a la boca directamente.
Suelen estar fabricados de madera (los de bambú son muy ligeros), plástico o hueso. Incluso una vez vi unos fabricados con acero inoxidable, y me pareció de lo más práctico. Existen también palillos más largos que los que hay a la mesa, y se utilizan para cocinar. En Japón se llaman saibashi.
Probablemente estés más acostumbrado a ver los hashi de madera, que son los que dan en los restaurantes y que hay que partir a la mitad porque están unidos por la parte superior.
Si no sabes utilizarlos te aconsejo que utilices palillos cuadrados: Los que yo tengo son redondos, y cuesta más manejarlos. Al principio se tiende a sujetarlos por la mitad, que es como lo haría un niño, pero con el tiempo verás que es más cómodo cogerlos más arriba.
Para sujetarlos correctamente, tienes que mantener sujeto el palillo de abajo como si fuera un lápiz. Entonces te colocas e otro encima, sujeto por el pulgar y el índice. Suena complicado, pero con la práctica se consigue ^_^
Este video te enseña a manejarlos muy claramente, a pesar de estar en inglés:
Este otro no te enseña a utilizarlos, pero es muy divertido:
Mientras no estés utilizando los palillos, lo mejor es dejarlos sobre un reposapalillos, que es una pequeña pieza sobre la que apoyas la parte más delgada (por la que sujetas la comida) y la mantiene sin tocar la mesa. Sin embargo, nunca he podido utilizar uno, así que suelo apoyar discretamente la punta de los palillos en el borde del plato. Si comes acompañado, y tienes que servirte la comida de una fuente, lo más normal es que haya unos palillos que sirvan sólo para llevar los trozos de comida de la fuente a tu plato. Si no es así, deberás darle la vuelta a tus hashi y utilizar el extremo grueso, por motivos de higiene. Recuerda que no debes pinchar nunca los palillos en el arroz, pues es lo que se hace en los funerales, y evita metértelos en la boca como si se tratara de un tenedor o una cuchara, no da buena imagen. Y sobre todo, ¡no los muerdas ni los chupes!
Suoy una estudiante de Periodismo de Canarias (España), y, entre otras cosas, me fascina Japón. Disfruta de este blog dedicado a la cultura nipona desde el punto de vista de una otaku.