Mori girl es una subcultura que está apareciendo recientemente en Japón e inspirada en la vida que una chica podrÃa llevar si viviera en un bosque (mori significa bosque). Se caracteriza por utilizar colores pardos y naturales, poco brillantes, calzado plano, poco maquillaje (o maquillaje muy natural), ropa ancha y pelo largo y suelto.
A pesar de todos los elementos que millones de japoneses esperarán haber soñado en la primera noche del año, los más importantes y conocidos son el Fuji, la berenjena y el halcón.
Si has visto o leÃdo Love Hina, te acordarás de que Keitaro, el protagonista, tiene una pequeña colección de pequeñas fotopegatinas. Son purikura, pequeñas fotografÃas impresas en papel adhesivo decoradas con marcos o pequeños diseños, que son objeto de recuerdo o incluso de colección para muchos nipones, especialmente los más jóvenes. El nombre proviene de cómo se conocÃan las primeras máquinas dedicadas a esto, “Print Club” (purikura serÃa la pronunciación japonesa).
Hay algunas páginas web, como PuriCute, en las que podemos simular purikura y guardarnos la imagen en el ordenador. Esta fotografÃa muestra cómo son desde fuera las máquinas reales:
Lo habitual es que estos jóvenes vivan encerrados en sus casas o en una parte de ella, especialmente tras pasar por algún tipo de fracaso en su vida (un examen suspendido, problemas con amigos o con la pareja, etc.). Muchas veces su reclusión dura meses, e incluso años (en el 41% de los casos dura más de un año), en los que rehúsan cualquier contacto social (por lo cual no consiste en lo mismo que la agorafobia, el miedo a los espacios abiertos). Algunos, sin embargo, se atreven a salir de noche solos, o a hablar un poco con sus familias. Tener un hijo que sufra este trastorno afectivo supone una verguenza para la mayorÃa de las familias, que no saben como reaccionar y tardan mucho en pedir ayuda psicológica, aunque existen ya clÃnicas especializadas.
Este fenómeno aún no se ha declarado sÃndrome y dice mucho (y no demasiado a favor) de la cultura japonesa que sólo ocurra en el paÃs nipón y que lo sufran aproximadamente 1 de cada 10 personas. Internet es la gran vÃa de escape para estas personas, su mayor entretenimiento y en ocasiones su única fuente de relación social. Sin embargo todos los datos son aproximados dado que se trata de u ntema prácticamente tabú en las familias, que muchas veces no quieren hablar de ello.
Suoy una estudiante de Periodismo de Canarias (España), y, entre otras cosas, me fascina Japón. Disfruta de este blog dedicado a la cultura nipona desde el punto de vista de una otaku.