Éstas son algunas de las fotografías que tomé en el Recinto Ferial los días previos y posteriores al Salón del Manga:
Charlie, de Krypton Comics, preparando las figuras
La zona de videojuegos del stand de Salón Otaku durante el montaje, antes de que llegaran las pantallas
Mesas de talleres durante el montaje
El Fuyur de Abora Producciones
Stand de Krypton Comics en pleno montaje
Mesas de la Tenerife Lan Party aún sin ordenadores
Stand de Salón Otaku un día antes de la apertura del Salón del Manga
Éste es el aspecto que tenía el Salón del Manga el lunes, justo al día siguiente de finalizar: El personal del Recinto Ferial y de las tiendas había empezado a recoger desde muy temprano
La marca japonesa de salsa de soja Kikkoman es posiblemente una de las más conocidas en Occidente. Acabo de encontrar un vídeo musical que parodia cómo ha conseguido Kikkoman esta popularidad:
Gracias a mi amiga Rinoa me enteré que en Cuarto Milenio dedicaron algunos minutos a hablar de Death Note. Se ve que a Iker Jiménez se le acabaron los temas, porque presenta Death Note y el anime en general como algo misterioso (cómo no) y a las Death Note de merchandising como un objeto siniestro de vudú. Él y Ángel Salas se muestran asombrados de que haya personas capaces de comprar y de regalar Death Note. Eso lo mezcla con la costumbre de leer manga en el transporte público (igual que ocurre en España con los periódicos gratuitos), con el cosplay (dice literalmente “gente que prácticamente se creen avatares de personajes del manga”) y con los hikikomori. Y encima, con la caradura de denominar a esto “retrato sociológico”. Lo mejor es que lo veas:
Personalmente, tengo una Death Note desde hace tres años, en ella escribo letras de canciones y el artista al que pertenecen. Hasta donde yo sé, ni Mikel Erentxun ni Bunbury, entre otros, han muerto. ¿Tú qué opinas?
En una tienda de regalos cerca del lugar que vivo, vi hace un tiempo cinta adhesiva de Hello Kitty. Era rosa, con estampados de Kitty. Lo que no sabía cuando la vi es que estaba ante un producto bastante famoso en Japón, el Deco tape.
Deco tape es como se conoce en el país nipón a la cinta adhesiva decorada con pequeños dibujos y muy colorida, muy útil para decorar objetos pequeños o de papelería, para dar un punto curioso a nuestros regalos. Muchos japoneses incluso los coleccionan, ya que el motivo de las ilustraciones a menudo es algún personaje kawaii. La verdad es que resulta muy gracioso, aunque posiblemente no sea tan asequible en España, donde se encuentra con más facilidad en tiendas de manualidades que en otro tipo de negocios, que en otros países donde su uso está más extendido.
La publicidad japonesa llega a puntos bastante surrealistas en algunos casos. No sé si el objetivo es llamar la atención, que la gente los recuerde o es que simplemente hay una especie de tendencia a hacer anuncios de televisión tan curiosos, aunque obviamente no todos son así. Aunque ya hay un post que habla de la publicidad de Pocky y otro a Tarako, el de hoy es un poco más general. Espero que te diviertas con estos vídeos:
¿Para anunciar un váter? Nada mejor que una canción y una pareja de pinguinos:
Suoy una estudiante de Periodismo de Canarias (España), y, entre otras cosas, me fascina Japón. Disfruta de este blog dedicado a la cultura nipona desde el punto de vista de una otaku.