Jul 05 2008
Tanabata
El 7 de julio se celebra en Japón el Tanabata, el festival de las Estrellas. En él, se cuelgan papelitos de colores de las plantas (sobre todo del bambú) con poemas o deseos que han de cumplirse en un año. Se basa en la siguiente leyenda:
La historia cuenta que Orihime era una tejedora hija del Señor del Cielo que un dÃa que bajó a bañarse en un rÃo un pastor la vio y se puso a espiarla, y le quitó la ropa que ella habÃa dejado en la orilla. Cuando Orihime se dio cuenta, le dijo al pastor Hikoboshi que le devolviera su ropa, pues sin ella no podrÃa regresar a su casa en el cielo. Él, avergonzado, le dijo que no sabÃa de qué le hablaba y negó haber visto sus prendas, por lo que a Orihime no le quedó más remedio que vivir en la Tierra.
Orihime y Hikoboshi se casaron, y un dÃa ella encontró su propia ropa, que su esposo habÃa escondido, y decidió regresar al Cielo. Hikoboshi, que estaba muy enamorado, le pidió que se quedara con ella, pero Orihime le puso como condición que tejiera mil pares de sandalias y las enterrara. Él comenzó la tarea, pero enterró las sandalias antes de llegar al par número mil.

Al dÃa siguiente de enterrarlas, habÃa nacido una enorme planta de bambú que se perdÃa en lo alto, y que el pastor decidió escalar. Como no habÃa llegado a tejer mil pares, se quedó a unos metros de poder entrar al cielo, pero su esposa, que ya estaba alÃ, le ayudó a llegar.
El padre de Orihime, Señor del Cielo, no pensaba que un pastor estuviera a la altura de su hija, por lo que le puso una prueba: Éste tenÃa que labrar durante tres dÃas los campos del Cielo, y Hikoboshi aceptó. Su esposa le advirtió de que el Señor del Cielo podrÃa haber puesto trampas y que, por mucha sed que tuviera, no tomara ningún fruto de los campos que tenÃa que labrar.
Cuando el tercer dÃa estaba finalizando Hikoboshi sintió mucha sed, y olvidando la advertencia, tomó un fruto y lo mordió. Al instante comenzó a brotar tanta agua de éste que se formó un rÃo que dividÃa a los dos enamorados: La VÃa Láctea.
Orihime le rogó a su padre que les permitiera estar juntos, pero el Señor del Cielo sólo permitió lo siguiente: El séptimo dÃa del séptimo mes (esto es, el siete de julio), gracias a unos cuervos que formarÃan un puente sobre la VÃa Láctea, y únicamente si ese dÃa no está nublado.

La costumbre empezó en la era Edo, y existe la creencia de que si en la noche del 7 al 8 de julio se puede ver la VÃa Láctea, significa que los amantes celestiales se han encontrado. Muchas veces se preparan fuegos artificiales, y se trata de un festival reflejado en numerosas series de anime y manga.
En Salón Otaku y Krypton Comics estamos celebrando nuestro propio Tanabata:
¡Ja ne!



